“No sé el precio que tendré que pagar por romper lo que los alquimistas llaman «Silentium»”, Varelli. Episodio dedicado a la trilogía de “Las Tres Madres” del director Dario Argento. Revisaremos el universo creado por este italiano y la obra del escritor Thomas DeQuincey, “De Levana y nuestras señoras del dolor”, que lo inspiró para crear esta trilogía.
Las tres madres
Es una trilogía de películas de terror sobrenaturales dirigidas por Dario Argento.
Se compone de “Suspiria” (1977), “Inferno” (1982) y “The Mother Of Tears” (2007).
Cada película trata sobre una de las madres, un triunvirato de brujas antiguas y malvadas cuya magia permite manipular eventos mundiales como caos, violencia, suicidios y asesinatos.
Mater Suspiriorum (en una academia de danza en Alemania).
Mater Tenebrarum (en un edificio de departamentos en Nueva York).
Mater Lachrymarum (en el Palacio Varelli en Roma).
Origen
Los orígenes de las tres madres de Dario Argento son literarios, concretamente están en los ensayos de Thomas DeQuincey.
El texto que más influyó a Argento fue “De Levana y Nuestras Señoras del dolor” en el que DeQuincey visualiza a la diosa romana del nacimiento, Levana, y a tres de sus acompañantes, las tres madres.
Argento pensó que ese podría ser un perfecto trasfondo para una película basada en una experiencia real que le contó su abuela: se fue de una academia alemana porque estaba convencida de que había brujas.
Estas representaciones de la tríada han aparecido en varias culturas y obras de arte, como el cuadro del pintor Rubens llamado “Las Tres Gracias” sobre las hijas de Zeus: Aglaya, Talia y Eufrósine. También están las tres brujas en Macbeth, de Shakespeare, o la diosa de la mitología griega Hecate, que se representa de forma triple y se le asocia con magia y brujería, de modo que los grandes magos y hechiceros mitológicos son descendientes suyos.
Tomas DeQuincey
Escritor y poeta adicto al opio, vivió de 1785 a 1859. Escribió un poema en prosa que incluía “Suspiria de Profundis”, la cual es una secuela de su libro “Confesiones de un inglés comedor de opio”.
Primero describe el rol de Levana, diosa de los recién nacidos en la religión romana, seguido por conjeturas sobre el duelo y el crecimiento de los niños. Ahí es donde vislumbra a las tres mujeres: las Penas, quienes maldicen a la humanidad con depresión, duelo y desesperanza.
Se refiere a ellas como abstracciones poderosas que se encargan de todos los sufrimientos que habitan en el corazón humano. Las presenta como personificaciones vestidas de atributos humanos y con funciones que apuntan a la carne. No hablan, porque los fantasmas de este calibre desprecian la enfermedad del lenguaje.
El origen, por Argento
En la ficción de Argento, las Tres Madres son un trío de hermanas brujas que en siglo XI habitaban a las orillas del Mar Negro, crearon el arte de la brujería y vagaron por el mundo acumulando riquezas y poder. Ellas declaran ser la personificación de la Muerte.
En el siglo XIX encargaron al arquitecto Varelli, diseñar y construir tres edificios que serían sus casas y que desde ahí gobernarían el mundo. El arquitecto escribió un libro titulado “Las Tres Madres”, rompiendo lo que se llama “silentium”, donde detalla información acerca de ellas y sus casas.
Varelli aprendió demasiado tarde la naturaleza malvada de las madres y quiso alertar al mundo de ellas. Uno de los secretos revelados en su libro es la ubicación y dibujos de las tres casas: una academia de danza en Alemania para Mater Suspuriorum, un edificio de condominios lujosos en Nueva York para Mater Tenebrarum y un palacio llamado “Palazzo Varelli”, en Roma, para Mater Lachrymarum.
Otro secreto expuesto fue a lo que llama “Las Tres Llaves”, son unas referencias o pistas para conocer el lugar de las casas y cómo llegar hasta las cámaras secretas de las madres. En “Inferno” se menciona que, para descubrir sus misterios se deben encontrar tres llaves, la primera es el olor que rodea el lugar donde viven, la segunda está escondida en los sótanos de cada una de las casas donde hay un retrato de la madre que vive ahí, y la tercera llave es un acertijo: “está bajo las suelas de tus zapatos”.
¿Quiénes son las tres madres?
Mater Suspiriorum, la madre de los suspiros
La primera película de la trilogía es “Suspiria” de 1977, centrada en la Mater Suspiriorum, la más vieja y sabia de las tres. Su nombre es Helena Markos, conocida como la Reina Negra, sus poderes son: ser invisible, crear ilusiones y telequinesia.
En la tercera película “The Mother Of Tears”, la bruja blanca, Elisa Mandy, luchó contra Helena Markos en Alemania. El resultado de este enfrentamiento fue la muerte de Elisa y su esposo, quedando Helena Markos muy débil y dañada. El padre Johannes le revela esto a Sarah Mandy y que fue derrotada por la estudiante Suzy Banion.
En “Suspiria”, Helena Markos es la directora de la escuela de ballet, pero su presencia está oculta por su aquelarre y es encabezada por Madame Blanc. La protagonista, Suzy Banion, una estudiante de ballet de Estados Unidos poco a poco va descubriendo los horribles secretos de la academia y de la misteriosa Helena, quien intenta asesinarla, pero por su estado débil no puede llevarlo a cabo. Al final, Suzy apuñala en el cuello a la Madre Suspiriorum y esto hace que la casa y su aquelarre pierdan su poder, consumiéndose en el fuego.
DeQuincey y Mater Suspiriorum
Señora de los suspiros, en su cabeza lleva un turbante desecho que arrastra hasta el suelo. No llora, no grita, no gime, suspira inaudible en intervalos de tiempo. Se mete arrastrándose tímida y silenciosa, nunca grita, ni desafía, no sueña en aspiraciones belicosas. Es humilde ante la abyección. Suya es la docilidad que le pertenece a los desesperanzados. Sus ojos, si llegasen a ser vistos, no serían dulces ni discretos, ningún hombre podría leerles su historia. Estarán llenos de sueños perecederos y de un delirio olvidado. Murmura mientras duerme, murmura hacia ella misma en la oscuridad, murmura en lugares solitarios, desolados como ella, quien está desolada, en ciudades arruinadas, cuando se va el sol.
Esto podría representar a la desesperación que siente cualquier persona sin amor, defraudada, cualquier cautivo en una cárcel, aquel traicionado o marginado, los hijos con males hereditarios –todos ellos caminan con nuestra Mater Suspiriorum. Carga una llave, pero la utiliza poco, pues sus súbditos habitan en lugares remotos, sin casa, son vagabundos.
Mater Tenebrarum, la madre de la oscuridad
Es la más joven y cruel de las tres madres, ella hace su aparición en la segunda entrega de la trilogía, en “Inferno” de 1982. Su verdadero nombre nunca es revelado. Vive en un lujoso edificio de departamentos en Nueva York, bajo la identidad de una enfermera que cuida al profesor Arnold, quien es nada más y nada menos que el arquitecto Varelli, muy viejo y enfermo.
Al inicio de la película, una estudiante de poesía llamada Rose Elliot descubre el libro “Las Tres Madres” que escribió Varelli y se empieza a interesar por todo lo que menciona, llegando a reconocer que el edificio donde vive es la casa de Mater Tenebrarum. Escribe una carta a su hermano Mark, hasta Roma, Italia, para visitarlo, poco a poco empieza a notar las tres llaves: el olor, el sótano con el retrato de la madre, pero no logra descifrar la tercera.
Mark es quien resuelve el acertijo y llega a los aposentos de Mater Tenebrarum, quien, resignada sobre su destino, se materializa en la Muerte y es consumida por el fuego, al igual que sucedió con su hermana Helena Markos. En esta película hace su aparición Mater Lachrymarum como una estudiante de música intentando hechizar a Mark.
DeQuincey y Mater Tenebrarum
La madre Tenebrarum, la más joven… ¡Shhh! Susurra si es que vas a hablar sobre ella. Su reinado no es grande, de otra forma nada sobreviviría ahí, pero en ese reino todo su poder manda. Las raíces de su poder yacen profundas, hasta donde alcanza la vista, pero su nación es pequeña. Sus ojos pueden esconderse en la distancia, sin embargo, siendo lo que son, no pueden esconder detrás del velo que le cubre la cabeza la luz feroz de una miseria arrolladora, que no descansa ni de día, ni de noche. Es quien desafía a Dios. Es la madre de lo lunático, la que sugestiona al suicidio. Ella puede acercársele solo a aquellos de naturaleza profunda, levantados por convulsiones, donde el corazón tiembla y el cerebro se mese sobre conspiraciones de tempestad, no desde afuera de esta, sino desde adentro. Se mueve incansable, limitante y con brincos atigrados. Ella no carga ninguna llave, ya que se acerca rara vez a los hombres, sino que atormenta todas las puertas en donde le permiten la entrada.
Mater Lachrymarum, la madre de las lágrimas
Es la más hermosa y poderosa de las tres madres. Al igual que su hermana Tenebrarum, su nombre no se menciona. Se sugiere que su casa en Roma puede estar ubicada cerca de la Biblioteca que vimos en “Inferno”, cuando Sara nota un extraño olor dulce en el aire.
En “Mother Of Tears” se revela el Palazzo Varelli como una mansión abandonada en un lugar alejado de la ciudad. En la tercera película de la trilogía, es la última de las tres hermanas que sigue viva, pero débil y recobrando sus poderes. Su poder afecta los eventos del mundo, causa caos, violencia y asesinatos en Roma. Es despertada cuando Sarah Mandy descubre la urna que contiene su poderosa reliquia, una túnica que le da poder.
Ella es derrotada por Sarah, cuando descubre su guarida secreta y quema su túnica, causando el colapso del Palazzo. Lachrymarum muere cuando un obelisco la empala. Su casa, al igual que las de sus hermanas, se quema hasta los cimientos.
DeQuincey y Mater Lachrymarum
La madre de las lágrimas es la más longeva, ella es la primera en nacer y por esto tiene el imperio más grande, se le honra con el título de Madonna. Es lo que el día y la noche deliran y gimen, llamando a rostros desaparecidos. Se paró en Belén la noche en que Herodes azotó su espada sobre las guarderías de los inocentes, cuyos pies se quedaron inmóviles por siempre. La madre Lachrymarum viste una diadema en su cabeza y puede ir a otras tierras siguiendo el viento, cuando escucha el llorar de letanías, el relampagueo de los órganos, o cuando se reúnen las nubes de verano. Se mueve con pasos no certeros, a veces rápido o a veces lento, pero siempre con una gracia trágica. Se desliza entre fantasmas intrusos a las cámaras de los hombres, mujeres y niños con insomnio, utilizando el poder de las llaves. Sus ojos son dulces y sutiles, salvajes y adormecidos, por turnos. En ocasiones, ascendiendo al cielo y en otras desafiándolo. A veces es una tormenta y frenética, iracunda, reclama a los cielos y demanda a sus niños. Reúsa ser reconfortada. Carga todas las llaves, puede entrar a cualquier casa o palacio.
Esta última película es algo floja, en mi opinión, porque entre más aparezca la bruja o algún enfrentamiento directo, pierde ese misticismo creado en “Suspiria” e “Inferno”.
Al final, Argento terminó su trilogía cumpliendo, aunque sin alcanzar la altura que logró en las otras dos entregas.
Curiosidades
La actriz Ania Perioni, quien interpretó a Mater Lachrymarum en “Inferno”, mencionó en 1985 que se estaba trabajando en el guion para la tercera entrega y que ella retomaría su papel, pero por causas desconocidas el proyecto no se llevó a cabo. Esto también fue declarado por Daria Nicolodi, quien se sabe coescribió el guion de “Suspiria” e “Inferno”.
Se dice que este guion fue rescatado, pero que cambiaron la mayor parte del mismo y filmaron lo que se conoce como “Demons 6” o “El gato negro” estrenada en 1989, una pseudo secuela de “Suspiria”, donde reaparece Mater Suspiriorum.
Créditos:
Radio Horror es producido por Caro Arriaga y Rael Aguilar.
Edición por Matías Beltrando desde Destek Soporte.
Música:
Closing Theme Hounds of Love por Dan Luscombe (Intro)
Insiders por Joe Crotty (Intro)
Patchwork por Patchworker f.k.a. [friendzoned] (Spoilers)
Nightlong por FSM Team (Outro)